¿Quién es Juls?

Siempre fui más de manos que de PowerPoints

Mi camino hasta aquí no fue directo.

Estudié un doble grado en Ciencia, Gestión e Ingeniería de Servicios + Turismo, y después un máster en Innovación Tecnológica. Como muchos ingenieros, empecé trabajando en consultoría. Y aunque aprendí muchísimo, algo dentro de mí sabía que no era mi lugar.

Desde pequeña me han acompañado las manualidades.
La costura, la carpintería, el croché… cualquier cosa que implicara crear con las manos.

Siempre me fascinó cómo un objeto podía transformarse con paciencia y cuidado.

Hace un tiempo descubrí el oficio de la restauración de máquinas de coser antiguas.
Y algo hizo clic.

Era técnica.
Era mecánica.
Era precisión.
Pero también era historia, memoria y oficio artesanal y me enamoré.

¿Por qué decidí dedicarme a esto?

Durante un tiempo intenté encajar en un camino que, sobre el papel, parecía perfecto.

Aprendí a analizar, a trabajar con método, a buscar soluciones, a no improvisar. Pero cada día sentía que faltaba algo esencial: sentir que mi trabajo servía para algo real.

La restauración apareció casi como un descubrimiento silencioso. Pero cuando desmonté la primera, lo supe.

No era solo reparar una máquina. Era devolverle su capacidad de seguir formando parte de la historia de alguien.

Decidí dedicarme a esto porque por primera vez sentí coherencia entre lo que sabía hacer y lo que quería ser.

Hoy no veo la restauración como un cambio radical, sino como una evolución natural: la ingeniería aplicada al cuidado, la técnica puesta al servicio de la memoria.

Y eso, para mí, tiene mucho más sentido.

Así que, por todo ello, si quieres que le demos una segunda vida a tu máquina de coser puedes escribirme y enviarme fotos para valorar el estado de la máquina. Actualmente, trabajo desde Madrid y realizo restauraciones para toda España, Francia y Portugal.

Toda máquina merece otra oportunidad.